¿Cuánto cuesta?
Depende de lo que haya que montar, así que no publicamos tarifas: sería mentir. El diagnóstico es gratuito y con él llega una propuesta con precio cerrado. A partir de ahí, ese precio no se mueve salvo que tú pidas algo nuevo.
¿Cuánto se tarda?
La fecha se fija en la propuesta, antes de cobrar nada, y se cumple. Depende sobre todo de la rapidez con la que lleguen tus fotos, tus textos y tus decisiones.
¿De quién es el código y los datos?
Tuyos. El dominio y el alojamiento se registran a tu nombre, y al terminar te entregamos accesos y documentación. Si mañana te quieres ir con otro proveedor, te llevas todo.
¿Hay permanencia?
No. El mantenimiento es mensual y se corta cuando quieras. Preferimos que te quedes porque te compensa.
¿En cuántos idiomas trabajáis?
Español, catalán, francés e inglés, desde el primer día del proyecto y no como un añadido final. En Andorra eso no es un lujo: es la mitad de tus clientes.
¿Trabajáis solo en Andorra?
Vivimos aquí y conocemos el terreno, pero trabajamos también en Catalunya, el resto de España y el sur de Francia. Buena parte del trabajo es remoto; las visitas presenciales se acuerdan.
¿Y si ya tengo web?
Mejor. La miramos, te decimos qué se puede aprovechar y qué no, y si compensa arreglarla en vez de rehacerla, lo decimos. También rescatamos webs de proveedores con los que se perdió el contacto.
¿Qué pasa con la protección de datos?
Los formularios recogen solo lo necesario, con la base legal escrita y la baja en un clic. Trabajamos con la ley andorrana de protección de datos y con el reglamento europeo cuando el cliente está en la UE. Los textos legales los preparamos nosotros y los revisa un profesional antes de publicarse.